Hace un par de años aLoNNe y yo estuvimos mirando muy en serio el comprarnos una casa (para reformar y con obras, para así poder hacerla a nuestro gusto) mientras seguiríamos viviendo en nuestro piso (buno, todavía es del banco... y lo que queda) y una vez nos mudáramos posiblemente lo vendiéramos.
Por suerte... MENOS MAL, no nos metimos en ello porque no encontrábamos lo que buscábamos, y lo que queríamos era tremendamente caro.
Ayer estrenaron una serie nueva en la tele donde la familia protagonista tenía una casa de lujo (y con fantasmas incluidos... que todo hay que decirlo) y surgió de nuevo el tema de comprarnos una casa, el día de mañana claro, hoy ni nos lo planteamos.
Esta noche no he podido apenas dormir, me fui al salón y me quedé allí pensando en cómo vamos cambiando los gustos y necesidades conforme vamos madurando.
Antes, de pequeña, quería una mansión jejejeje, una casa enorrrme con un jardín como el de la película "sonrisas y Lágrimas"

Un jardín como el de ellos, con tu propio embarcadero y su barca, con su zona para el picnic, para jugar con mis perros (5 ó 6), para poder pasear, para construir una casita de madera en uno de los árboles, para hacer un invernadero...
Luego fui cambiando con el paso de los años, quería una casa, grande, con jardín (no tan grande jejeje, que eso debe costar mucho dinero mantenerlo) donde poder estar en invierno al solecito leyendo y en verano en la piscina. Con sitio para mis dos perros... Un husky Siberiano y un Labrador. Con un salón enorme con chimenea, biblioteca, cocina como la de las películas americanas con barra en medio...

Hoy día, me dí cuenta anoche, he cambiado mucho.
Quiero una casa, sí, con muros gruesos para no oir la música de la vecina del C, o al del 2º cuando coloca cuadros con el taladro (que digo yo que no le debe quedar ya espacio libre para hacer más agujeros), o a la de abajo cuando la visita la hija y la nieta...
Quiero una casa con un patio (no jardín) donde poder colocar mis macetas, donde tener una piscina de estas de plástico que pueda quitarla en invierno. Que me pueda refrescar en verano (Aunque no nadar jejeje) que pueda sacar la barbacoita y hacer unas sardinitas... ya está.
La cocina me da igual que no sea grande, me he apañado muy bien a la mía ya.
Me gustaría , eso sí, un salón amplio, con cristalera, donde no tengamos que mover los muebles de sitio cada vez que vienen amigos a cenar y vayamos a abrir la mesa.
Y sólo dos caprichos. Uno: Un vestidor para poder tener toda la ropa en orden.
Y el segundo capicho: Una sala alargada pero estrechita, para que aLoNNe pueda colocar allí un proyector, poner un par de sillones de estos de oreja reclinables y ver toooodas las pelis que quiera. Agustito.
Aún así, sigue siendo tremendamente caro hoy día, y más con las dudas respecto al trabajo y los problemas para que te concedan hipotecas. Pero ... veo que conforme vamos madurando... nos vamos conformando con menos no? Al menos en mi caso es así.
¿Vosotros teneis la suerte de vivir en el hogar de vuestros sueños? ¿El que siempre habeis deseado? ¿Cambiarías?
Saludos
Vicky